El Camino al Éxito | FID León 17

El Camino al Éxito

Jornada Inaugural del FID León 2017

5 de Junio de 2017. Teatro San Francisco

Protagonistas: Andrea Fuentes, Milinko Pantic, David Cal y Juanín García

Análisis

Jorge de Prada (@jorgedeprada)

El Foro Internacional del Deporte de León ha nacido con el objetivo de convertirse en un referente nacional e internacional en el análisis del mundo del deporte moderno.

La primera Jornada del FID se dedicó, en Junio de 2017, a reflexionar sobre los elementos que llevan a conseguir el éxito en el deporte de alta competición. Con la presencia de la nadadora de sincronizada Andrea Fuentes, el futbolista Milinko Pantic, el piragüista David Cal, el jugador de balonmano Juanín García, y el actual subdirector del Diario Marca Gerardo Riquelme, como moderador, pudimos acercarnos a muchos de esos elementos que posibilitan que un deportista, con independencia del deporte que practique, pueda llegar a la cima del éxito en su especialidad, cómo lo habían conseguido ellos y ella. Veamos algunas de estas conclusiones.

Comencemos por lo más importante, la vida del deportista de élite. Las palabras más repetidas son esfuerzo, sacrificio, objetivos, ganar, perder. Es una vida que Andrea Fuentes definió como “vivir para el deporte”, que no te deja tiempo para la familia, salvo que tu pareja se dedique a lo mismo y que pueda entender ese sacrificio, esas diez horas de entrenamiento diarias y ese llegar a casa y seguir viendo vídeos para mejorar la técnica. Se trata del todo o nada para el éxito, y cuando llega hay que estar preparado, porque si te llega de golpe como le pasó a David Cal, es difícil pasar de ser anónimo a que todo el mundo te conozca, te paren por la calle o hagas cientos de entrevistas. Te rompe tu vida ordenada de deportista que vive cien por cien para el deporte, y no puedes descentrarte porque la crueldad del deporte de élite es legendaria, y una leyenda del deporte como Milinko Pantic o un campeón del mundo como Juanín García nos decían que en cuanto no estás al máximo, rápidamente eres sustituido por otro jugador, por otro deportista que está esperando su oportunidad. Quizás el deporte de élite, profesional y de alta competición no quiere saber de personas, sino sólo de éxito.

Y en este camino al éxito también tienen gran importancia los entrenadores, pero con diferencias claras según el momento evolutivo del deportista. Las primeras etapas de formación requieren de entrenadores con perfil de profesores que orientan no sólo a nivel deportivo sino también en otras facetas como los valores del deporte. Pero la élite requiere de perfiles mucho más estrictos en donde la exigencia es máxima, la compasión es poca y el valor se une a veces a la locura, como comentaba Andrea Fuentes. Ni que decir tiene, y lo dejó claro Milinko Pantic, que la consideración del entrenador por parte de los deportistas ha pasado de ser, en los últimos veinte años, de un semi-dios a un gestor deportivo o un técnico especialista. Por cierto que ha sucedido lo mismo con los profesores en las escuelas, qué curioso. Pero también se destacó la importancia del entorno como factor de éxito. El primer nivel la familia, el cercano, donde se forja la base, aunque no definitivo porque con entornos familiares difíciles también se ha llegado al éxito, aunque con mayores dificultades. Es en estos casos donde parece que el papel del entrenador adquiere una especial relevancia para el éxito cuando realiza una buena labor de “mediador”, entre el deportista y su entorno.

La llegada al éxito, las victorias, los campeonatos, las medallas, te hacen mirar atrás y ver, por un lado, todo lo que te ha costado llegar a ese momento, todo el esfuerzo, el sacrificio, el trabajo, y, por otro lado, lo ingrato del deporte porque piensas en todos los que como tú han dejado tanto y no están ahí, porque sólo uno puede ganar. Es la dureza del deporte de competición, pero también la grandeza que desarrolla en la persona uno de los valores más importantes que inculca el deporte, la capacidad de empatizar con los que no tienen éxito, con los perdedores. Esas neuronas espejo de nuestro cerebro, responsables de la empatía, que con doce años alcanzan su límite, quizás tengan una estupenda vitamina en el deporte.

No sólo de éxitos vive el deportista de élite sino más bien al contrario ya que su vida está más plagada de fracasos que de éxitos, sin lugar a duda: “Fracasé más veces que triunfé, pero sólo los éxitos se recuerdan”, nos dijo David Cal.  El cómo se afronte ese fracaso es una de las claves para la mejora o el hundimiento. Milinko Pantic decía que “nunca se fracasa si se ha dado todo” y Andrea Fuentes comentó que un fracaso no es un final si sabes cuál es el objetivo, y debes analizar y buscar las claves para ser mejor y eso te debe motivar. Pero el fracaso también te lleva a querer arreglar lo que has hecho mal y a veces, como decía Juanín García, lo empeoras porque todo tiene su tiempo, y el fracaso y la mejora también.

Y en este camino al éxito también se habló del factor suerte en el deporte, que fue objeto de debate y controversia. ¿Creer o no creer? ¿Se puede controlar? ¿Hasta qué punto determina el éxito? Se trata de un factor muy ligado a la personalidad y quizás la educación y la cultura del deportista. Mientras unos piensan que el control de la mayoría de las variables que componen el hecho competitivo, así como los ya relatados elementos de trabajo, esfuerzo, claridad de objetivos, etc, son realmente los que determina la suerte y por ende el éxito, desde una perspectiva donde la creencia en uno mismo está por encima de cualquier otra consideración de tipo azaroso. Por otro lado también parte de los asistentes al foro eran de la opinión, o más bien tenían la percepción, que dicho elemento suerte existe de verdad y es ciertamente determinante en momentos muy concretos de la carrera de un deportista. Se trata, de todas formas, de una cuestión de suma importancia en el aspecto mental o psicológico de la preparación de un deportista de alto nivel, que deberá tenerse en cuenta en su camino hacia el máximo rendimiento.

Por último y como reflexión final nos gustaría comentar algo que Andrea Fuentes definió como “salir del cascarón”, y que los jóvenes deportistas de alta competición deberían tener en cuenta y es ¿y después qué? Una vida deportiva de años dedicada íntegramente a vivir para el deporte no deja espacio para mucho más en la élite, no hay tiempo para prepararse para la vida diaria de una persona “normal”. Las cosas cotidianas te las hacen o te las facilitan para que sigas centrado en conseguir el éxito, que no solo es tuyo, sino de tu equipo, de tu club, de tu país. Nadie les prepara para el momento de dejarlo, de salir de esa burbuja en la que viven y afrontar los problemas de la vida cotidiana.

Sin duda alguna el camino al éxito deportivo de alto nivel no es nada fácil, ni siquiera es demasiado agradable, salvo en los momentos puntuales de las victorias, que como hemos visto son los menos, pero ninguno de los asistentes al foro daría marcha atrás y cambiaría su vida, porque para ella y para ellos, por supuesto, ha merecido la pena.

Suscríbete a la Newsletter del FID León y se el primero en recibir los vídeos, noticias y adelantos.